Todos los días pasamos y superamos pequeños
problemas, toma de decisiones, relaciones con el mundo, etc. y a veces no
sale como uno desea.
Junto a nosotros hay seres de luz dispuestos a ayudarnos.
Estos seres de luz, son los ángeles, dios los creó para ayudar a la humanidad a
ser mejores, a superar las dificultades, para conectar con nuestra divinidad, y
si muchas veces sentimos que no nos ayudan es porque simplemente no hemos
pedido o requerido su ayuda, pues si no se lo pedimos no acudirán a
nosotros.
Los ángeles son guías, colaboradores y amigos. Pídales su
ayuda y/u ofrezca la suya a ellos.
FÓRMULAS PARA INVITARLOS A NUESTRA CASA
El modo más fácil de atraer a los ángeles es creando
espacios de armonía y de amor.
Como una casa limpia y ordenada.
Les gustan los espacios claros, pulcros, alegres y nada
recargados.
Trata de que no haya exceso de adornos en su hogar, porque
les hace sentir incómodos.
Intenta que siempre haya flores frescas, porque les encanta
sus olores.
Pasa algún tiempo en silencio.
La paz y la tranquilidad son estados que atraen a los seres
celestiales.
Elije un momento del día en el que puedas estar solo, en
tranquilidad para meditar. No es necesario nada más especial que sentarse
cómoda y relajadamente.
Disfruta de los sonidos de la naturaleza, acudiendo a
lugares naturales como el campo, las hojas movidas por el viento es uno de los
sonidos favoritos de los ángeles.
Estas criaturas celestiales son muy eficientes cuando se
trata de resolver y ayudar en los problemas, concretar proyectos, aclarar
enigmas o dirimir conflictos.
Ejercicio para contactar con los ángeles de
manera inmediata:
Necesitas un lápiz o
bolígrafo, tres folios blancos, un reloj y una grabadora.
Si estás familiarizado con ordenadores, cree un archivo para los ángeles
y prepárate para que sus dedos tecleen solos el teclado.
Enciende la grabadora y registra los pasos. Debe hacer
pausas de dos minutos cuando se le indique. Luego escuche la lista, una vez que
esté listo para realizar el ejercicio.
Cierra los ojos. Respira profundamente y relájate. Otra vez.
Una vez más. Deje de lado todas las preocupaciones del día. Siéntalas cada vez
más lejos.
Abre los ojos y escribe la palabra ÁNGEL al comienzo de una
hoja. Durante dos minutos, y solo dos minutos, escribe palabras y frases que estén
vinculadas con los ángeles. No importa si son extrañas sus asociaciones,
simplemente déjate llevar. Al cabo de dos minutos deja el bolígrafo. Respira
profundamente.
Cierra los ojos y respira otra vez profundamente. Visualiza
a los ángeles circulando a su alrededor. Guíese por sus sentimientos más que
por sus pensamientos. Abra los ojos y escriba la palabra UNIVERSO arriba.
Durante dos minutos escriba palabras y frases que asocie con el universos,
anote todo cuanto el surja. Pasado los dos minutos suelte el bolígrafo y
respire profundamente. Relájese.
Cierre los ojos una vez más y respire profundamente.
Visualice un ángel tocando su hombro. Es su ángel guardián. Abra los ojos y
escriba la palabra MENSAJE al comienzo del tercer folio. Durante dos minutos
escriba todo lo que se le ocurra, cualquier cosa que esté en su mente. Pasados
los dos minutos deje el bolígrafo y respire profundamente, cierre los ojos y
diga ´´ gracias `` porque se habrá comunicado con las huestes angelicales.
Es así de fácil.
Lea sus papeles. No trate de descifrar su significado de
inmediato. Si surge un pensamiento déjelo flotar, pero no trate de
desentrañarlo.
Veinticuatro horas después, lea lo que ha escrito ¿encuentra
algo nuevo? Lo más probables es que sí lo encuentre.
Puede realizar este ejercicio para esclarecer cualquier
proyecto que tenga. Lo más difícil de la tarea es comenzar. Pero recuerde que a
los ángeles les gusta ayudar a las personas que acuden a ellos. Cuanto más
practique este ejercicio más provechoso le será.

